Un hecho traumático puede impactar la relacion matrimonial resulando en el divorcio.
Otra
de las circunstancias más difíciles por las que puede pasar una pareja es
afrontar un hecho traumático como la muerte de un familiar o la enfermedad de
un hijo. Algunas
parejas se unen y establecen unos lazos más fuertes. Sin
embargo en otras ocasiones conlleva la separación debido a que cada
uno se encierra en sí mismo, lo que supone un distanciamiento.
Relacionado con ello estarían las cargas familiares de alguno de los miembros
de la pareja que pueden provocar una sobrecarga e interferir en la dinámica de
la relación.
Los engaños, infidelidades o mentiras vulneran uno de los pilares
más importantes en los que se sustenta una pareja: la confianza. Si ésta falla
se producirá una espiral de inseguridad y demandas constantes que provocarán un
distanciamiento mayor.