martes, 14 de enero de 2014
Decalogo del buen divorcio: # 5 y 6
5 Los hijos no son propiedad exclusiva del padre o de la madre
Ambos continúan siendo imprescindibles para el crecimiento y maduración de los hijos y la ausencia de cualquiera de los dos supone la falta de un soporte afectivo y emocional fundamental para su desarrollo. Las actitudes de “posesión” sobre los hijos que excluyen al otro progenitor perjudican gravemente a los menores. Hay de evitar también actitudes que impliquen despreciar, minusvalorar o desautorizar al otro progenitor.
6 La separación no pone fin a las obligaciones compartidas con respecto a los hijos.
Tras la separación los padres deben seguir manteniendo un diálogo lo más fluido posible sobre todas las cuestiones que afecten a sus hijos. El cuidado diario de los menores requiere una organización y distribución de tiempo y, aunque el ejercicio de la guarda y custodia lo lleve a cabo principalmente uno de los dos, ambos continuan siendo responsables al compartir la patria potestad.
Esto significa que como progenitores tienen la obligación de consultarse y comunicarse de manera honesta, fluida, abierta y regular las decisiones importantes en relación a la educación, desarrollo físico, intelectual, afectivo-emocional de los hijos. Deben evitar las discrepancias y contradicciones educativas para evitar chantajes emocionales, alianzas y manipulaciones de los hijos.
Redactado por Margarita Aguilera Reija, Mediación Familiar- Madrid, Espana
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